jueves, 9 de marzo de 2017

MACHISMO / Barbijaputa / Roca Editorial

Machismo Barbijaputa

Ocho pasos para quitártelo de encima


El libro clave para abrazar al feminismo de forma fácil y lo menos dolorosa posible
SINOPSIS

Se han escrito miles de libros para ayudar a superar problemas de todo tipo. Se escriben libros de autoayuda a un ritmo vertiginoso, y siempre sobre actitudes o creencias que son perjudiciales sólo para uno mismo. Siempre centrados en el yo, yo, y requeteyo. Pero, ¿qué hay de aquellos comportamientos propios que también joden a la sociedad en su conjunto? No hay libros de esos. Eso sí, a este libro, más que un libro de autoayuda podríamos llamarlo «libro de autoputeo», porque sólo harás que revisar y perder tus privilegios por el camino, pero estarás contribuyendo a una sociedad más justa. Para eso nace éste, para ayudarte a superar tu lado machista, que más que ser malo para ti, lo es para tu entorno. 
Un libro con tono sarcástico, que utiliza las fases del duelo (que van desde la negación, pasando por la ira, la depresión y la aceptación) de forma irónica como salvoconducto para matar la parte machista que muchos llevan/llevamos dentro. El libro se estructura en 10 capítulos, en el que cada uno de ellos se abre con una frase típica de excusa machista; por ejemplo: "¿¡Yo machista!? "Vale, si todos somos machistas... ¿tú también, no? "Entonces, ¿es el feminismo la solución? ¿No era lo contrario al machismo? "¡Ahora veo machismo en todos lados!".
Un libro que ayudará a la reinserción de los machistas en la sociedad que queremos para el siglo XXI, cargado de ironía y de un humor tan necesario para poder descodificar nuestro sistema de creencias impuestas. Porque no habrá cambio social sin chistes.


SOBRE EL LIBRO Y LA AUTORA..

Columnista de referencia en la era digital, con 235.000 seguidores en Twitter, Barbijaputa se define en su blog como “una chica anónima que se hace eco de las noticias que considera oportunas cuando lo cree oportuno y vierte su opinión libremente en su cuenta de Twitter”. Sin embargo, esta mujer anónima ha conseguido revolucionar las redes y crearse muchos más aliados que detractores. 

“Me gustan las menciones que me quitan la razón con argumentos, me gustan los miles de zas que me han dado desde el primer día que abrí esta cuenta [de Twitter], y he aprendido mucho -y gratis- gracias a las miles de críticas constructivas que he recibido”, asegura en su página web barbijaputa.com. Y el caso es que desde su cuenta de Twitter o desde los textos de su blog, esta mujer anónima que se identifica en las redes con una imagen de la muñeca Barbie con cuernos, rabo y tridente de demonio ha conseguido hacerse con una legión de fans, también hombres, que debaten sin miedo sobre el feminismo actual y pasado, sobre las conductas machistas que siguen estando presentes en nuestra sociedad y sobre todas aquellas certezas que nos chirrían, que no son pocas.

Ahora, desde su columna de eldiario.es consigue hacernos reflexionar acerca del machismo, la igualdad o la libertad de expresión, con textos sintéticos, ágiles y muy lúcidos. Porque si algo tiene esta mujer es que no se calla lo que piensa y argumenta lo que dice. Y eso es lo que consigue también en su último libro Machismo (eldiario.es libros | Roca Editorial), en el que propone –a los hombres, claro- ocho pasos para quitárselo de encima. 

“Lo que intenta esta guía es acabar con nuestro machismo. Matarlo. Y teniendo siempre presente que es un bicho que nunca muere del todo, que es como el monstruo de las pelis que, cuando piensas que ya está muerto y bien muerto, se revuelve y te pega un susto”.

Machismo es un libro que pretende que nos quitemos de encima ese machismo rancio que nos inocula la sociedad, y lo hace en ocho pasos, argumentando cada una de sus afirmaciones y con ejemplos de grandes referentes del feminismo de todos los tiempos. Sorpresa, negación, ira, resistencia, negociación, depresión y aceptación son los estados por los que pasará el lector para llegar al octavo paso: el de la nueva etapa vital.
“Como toda sociedad cada vez más individualista, estamos centrados en el yo, yo, yo. Pero ¿qué hay de aquellos comportamientos y hábitos propios que no solo joden al ‘yo’ sino también a la sociedad en su conjunto? Ese es el motivo de esta guía para acabar con nuestra parte machista, ya que cuando acabas con ella no solo te beneficias tú, sino la sociedad en general y tu entorno en particular”.

Partiendo de la premisa, cierta, de que “vivimos en una sociedad machista pero absolutamente nadie se reconoce como tal”, Barbijaputa se dirige a los hombres –“los que han sacado tajada históricamente y los que tienen que sentarse a escucharnos ya”- para proponerles este libro de “autoputeo”. Y es de “autoputeo” porque aunque “al final te beneficias del feminismo, al principio no harás más que revisar y desprenderte de tus privilegios por el camino”.

Machismo es un libro dirigido a los hombres pero que también interpela a las mujeres y menciona aquellas actitudes y hábitos que “solemos tener nosotras que favorecen el machismo sin que seamos conscientes de ello, y cómo, con pequeños gestos, nosotras mismas fomentamos el sistema, no solo perpetuándolo sino también fortaleciéndolo”. 
En la primera fase del libro, la autora aborda el concepto de patriarcado y toma como referentes a feministas como la inglesa Carole Pateman que defendía que “la construcción patriarcal de la diferencia entre la masculinidad y la feminidad es la diferencia política entre la libertad y el sometimiento”. El piropo y la belleza, el mismo concepto de feminismo y las llamadas feminazis son otros de los temas que trata en este apartado.

Y, respecto al último concepto, afirma que “se usa el término ‘feminazi’ contra aquella mujer feminista que, a ojos del que la insulta, se está pasando de la raya en sus formas o en sus proclamas”, pero a la vez se pregunta “¿quién traza esa línea? ¿Quién determina cuáles son los métodos y fórmulas que debe llevar a cabo un movimiento que aboga por la liberación de un colectivo o sector?”

Barbijaputa expone y denuncia en la segunda parte del libro la violencia institucional –“el Estado es misógino, y como consecuencia, el sistema en sí mismo genera violencia contra las mujeres”-, y propone ejemplos reales de cómo las instancias judiciales, los estamentos médicos y hasta los equipos policiales no aplican una perspectiva de género en cada caso. 

También nos ofrece datos reales, actuales, contrastados y avalados por instituciones internacionales sobre cómo se ejerce aún en el mundo la violencia contra las mujeres con total impunidad: “Una de cada tres mujeres en el mundo sufre violencia física o sexual”, “el 43% de las mujeres de los 28 estados miembros de la Unión Europea ha sufrido algún tipo de violencia psicológica por parte de su compañero sentimental a lo largo de su vida”, “en la mitad de los casos de mujeres asesinadas en 2012, el autor de la agresión fue un familiar o su compañero sentimental”, “más de setecientos millones de mujeres que viven actualmente se casaron siendo niñas”, “solo en 2015 se interpusieron 129.193 denuncias por violencia de género, una media de 354 por día aproximadamente”… La lista sigue, es larga y dolorosa, de modo que la conclusión de la autora no es otra que “un mundo donde la violencia hacia la mujer es considerada ya una pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS) es un mundo indudablemente misógino”.

Con mucha ironía y retranca, la autora nos habla de los Marichulos Advanced, aquellos que “se empeñan en buscar argumentos que tumben al feminismo, que lo desenmascaren, como si de alguna trampa muy ingeniosa y elaborada se tratara”. Y abunda en lo que llama el “heteropatriarcado”, “el sistema que, además, otorga la supremacía a la heterosexualidad sobre cualquier otra orientación sexual”. 
El cine, la música y la literatura tampoco quedan libres de culpa. Porque según la autora, “están llenos de ejemplos donde la mujer ha de esforzarse para conseguir el amor del hombre y, si lo logra, este acabará salvándola de la vida, del peligro y hasta de sí misma”. Y ahí no se salvan ninguna de las princesas de la factoría Disney, ni la Sirenita, ni la hermosa Bella de La Bella y la Bestia, tampoco la prostituta que encarna Julia Roberts en Pretty Woman, los protagonistas de Oficial y Caballero, Olivia Newton John en Grease cuando sucumbe al cuero para seducir a John Travolta, o la heroína de Crepúsculo que “no solo renuncia a sus amigos, su familia y a su forma de vida por el protagonista, sino que decide dejarse convertir en un no-muerto para estar más cerca de él”. Y en cuanto a la literatura más actual, Barbijaputa carga contra Cincuenta sombras de Grey, “un relato donde ella se convierte en sumisa y es objeto del control y humillaciones de él”. Aunque “es especialmente frustrante que el grueso de esa saga haya sido íntegramente adquirido por mujeres de todo el mundo”.

Para contextualizar, la autora recuerda las distintas olas de feminismo, desde la primera en el siglo XVIII durante la Ilustración con Olympe de Gouges, quien redactó la Declaración de los Derechos de la Mujer y el Ciudadano, “ya que los Derechos del Hombre y el Ciudadano, creados tras la Revolución Francesa ‘olvidaron’ a las mujeres”, hasta la tercera ola feminista que “comienza en los noventa y se rebela contra la concepción de la mujer como objeto sexual”, con referentes como la escritora Naomi Wolf y su libro The beauty myth.

Otro de los temas clave que aborda Barbijaputa en el libro es el debate constante sobre la pornografía. La autora recuerda feministas como Andrea Dworkin, Gloria Steinem o Catharine MacKinnon que “se atrevieron a alzar su voz y retratar a la industria del porno como lo que realmente es: la representación de la humillación de las mujeres para disfrute y placer de los hombres”. Y en este sentido, “los debates se centran en el consentimiento de la práctica, y no en el análisis de la misma que se ha dejado de lado”. Y es que según la teoría más extendida “si una mujer accede a ser humillada, golpeada y atada, no hay nada de malo, porque ella ha consentido (…) pero cuando se trata de una escena que verán millones de personas, muchas, muchísimas de ellas aun formándose (…) no nos debería valer con el hecho de que la protagonista lo haya consentido. Y esto es extrapolable a muchas otras cuestiones”.

Y para acabar con todo este machismo, la autora reivindica el papel de ellos como aliados, lo  que significa “no dejar que explicaciones superficiales nos dejen confusos con respecto a cuestiones de género. No comulgar con lo que opine la mayoría, no dejar el análisis en manos de lo establecido. 


Es ahondar e ir más allá, y siempre compartiendo tus reflexiones con otras feministas, que te hagan ampliar más tu punto de vista, o te corrijan u orienten cuando andes perdido”. “Necesitamos que el opresor instruya a otros opresores. Vuestra lucha consiste en dinamitar el machismo en vuestros espacios, y lograrlo es vuestra victoria como aliados”, concluye Barbijaputa.


BARBIJAPUTA

Nadie conoce la identidad de Barbijaputa pero tiene miles de seguidores en las redes sociales -235.000 en Twitter, 60.000 en Facebook y más de 14.000 en Instagram- y todo el mundo habla de ella. Escribe una columna de opinión en eldiario.es, ha publicado un libro de poesías para niños, El planeta Lilaverdía (2015), y La chica miedosa que fingía ser valiente muy mal, en 2016.  





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